Artur Mas publicó un artículo en el diario ARA el miércoles 21 de junio en el que calificaba de ilegítima la elección del socialista Jaume Collboni como alcalde de Barcelona. Mas, como su partido, Junts, y el independentismo político y mediático, acusaron a Collboni de beneficiarse de una operación de Estado para impedir que Xavier Trias fuera elegido alcalde con los votos de su grupo y los de ERC. Collboni fue investido gracias a los votos de los 10 concejales socialistas, los 9 de los comunes y los 4 del PP. Mas, sin embargo, también contó con los votos del PP en momentos decisivos de su mandato como presidente de la Generalitat. Su mentor, Jordi Pujol, también sacó provecho de este tipo de operaciones de Estado: en 1999 necesitaba los votos de los diputados del PP para ser reelegido presidente de la Generalitat y los logró.
En las elecciones al Parlament de Catalunya que se celebraron el 16 de noviembre de 1999, la candidatura de CiU, encabezada por Jordi Pujol quedó lejos de la mayoría absoluta, fijada en 68 votos. Obtuvo 56. El Partido Popular, liderado entonces por Alberto Fernández Díaz, logró 12, justamente los que necesitaba Pujol para ser investido por mayoría absoluta en la primera votación del Pleno del Parlament. El acuerdo entre Fernández Díaz y Pujol se cerró pocos minutos antes de la votación. A cambio de su apoyo a Pujol, el PP le arrancó el compromiso de que no pondría en marcha una campaña para renovar el Estatuto de Autonomía ni ninguna propuesta de mejora de la financiación autonómica. Pujol logró asimismo a última hora que ERC se abstuviera en la votación de su investidura a cambio, entre otras cuestiones, de comprometerse a decretar una moratoria de un año en la construcción y puesta en funcionamiento de líneas de alta tensión. Evitó así que la votación de investidura se resolviera con un ajustadísimo 68 a 67.
Artur Mas accedió a la presidencia de la Generalitat el 23 de diciembre de 2010, tras unas elecciones al Parlament en las que logró 62 votos. Le faltaban seis, pues, para su nombramiento en la primera votación del Parlament. No los logró y en la segunda fue elegido presidente por la mayoría simple que representaban sus diputados. El resto de diputados de la Cámara votaron en contra, salvo los socialistas que se abstuvieron. Joaquim Nadal, líder de los socialistas en el Parlament, justificó la abstención de su grupo en que Mas se había comprometido, entre otros acuerdos, a preservar el modelo sanitario y educativo de Catalunya.
Poco después, sin embargo, el gobierno aplicó unos drásticos recortes en los presupuestos de Salud i Educación y Mas se quedó sin la complicidad de los socialistas para aprobar las cuentas de la Generalitat. Recurrió entonces a operaciones de Estado pactadas con el PP, liderado entonces por Alicia Sánchez Camacho. Los presupuestos de la Generalitat de 2011 y 2012 fueron aprobados con los votos de CiU y PP. Sánchez Camacho afirmó, después de que sus 18 diputados votaran a favor de los presupuestos presentados por Artur Mas, que esta actuación respondía «a un compromiso político de presente y de futuro». El PP votó también ese mismo día -15 de febrero del 2012- la Ley Omnibús que incluía la remodelación de la estructura de la Corporación Catalana de Medios Audiovisuales y la reducción del apoyo económico público a Catalunya Ràdio.
Esta sintonía entre CiU y PP se rompió a raíz de la deriva independentista del partido de Artur Mas. Convencido de que obtendría la mayoría absoluta en unas nuevas elecciones, las adelantó. Se celebraron el 25 de noviembre del 2012. CiU perdió 12 diputados y se quedó con 50. El PP de Sánchez Camacho pasó de 18 a 19, ERC obtuvo 21 y el PSC, 20. El 21 de diciembre, Mas fue reelegido, en primera vuelta, presidente de la Generalitat con los votos de los diputados CiU y los de ERC, liderados por Oriol Junqueras.