Una columna con una quincena de tractores han salido este lunes por la tarde desde Batea (Terra Alta) para llegar este miércoles por la mañana a la sede de la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE), en Zaragoza. Los campesinos del Ebre y el Priorat alertan de que la «irresponsable» gestión que se está haciendo del agua de riego en la cuenca del Ebro puede acabar «con el actual modelo productivo local» de alimentos.
Si no se gestiona el agua para salvar «el potencial productivo» (los árboles), puede producirse una escabechina irreversible para el sector. Algunos jóvenes agricultores lo están perdiendo todo y se ven al límite. «Ya tengo el ataúd comprado», ha asegurado Eegoitz Azkue de Marçà. Unió de Pagesos pide «mensajes claros» de apoyo y ayuda a las administraciones.
Convocados por Unió de Pagesos (UP), los agricultores del Ebre y el Priorat que han salido de Batea se encontrarán en Bujaraloz (Monegres, Zaragoza) con la columna de tractores que han salido de Lleida a la misma hora y que aglutina a agricultores de Les Garrigues, Urgell, Segrià y Segarra. En una única columna, la marcha llegará para pasar la noche en Alfajarín (Central, Zaragoza). Este miércoles por la mañana reanudarán la marcha hasta el centro de Zaragoza, a las puertas de la sede de la CHE donde harán reivindicaciones.
La principal es denunciar la «irresponsable» gestión del agua de la cuenca del Ebro que se está realizando. «Es inadmisible encontrarnos en la situación en la que nos encontramos, con un riesgo de perder el potencial productivo de los árboles frutales o la campaña del arroz, sin haber dicho nada cuatro días antes de dar el agua», ha recriminado < strong>Carles Vicente, responsable de organización del sindicato. El sindicato agrario considera que la Confederación y el Ministerio «engañan» al campesinado, anunciando ayudas que no servirán para nada y que son «un gesto insuficiente» para un sector que puede perder presente y futuro.














