La Policía Nacional ha liberado a finales de marzo a una veintena de personas que sufrían explotación laboral en seis establecimientos de comida rápida ubicados en el área metropolitana de Barcelona y en la comarca de Osona, en un operativo que ha incluido los registros de los locales y cuatro detenciones.
Uno de los cuatro detenidos, que quedaron en libertad tras declarar en sede judicial, era el propietario de los establecimientos, ubicados en Mollet del Vallès, Martorelles, Parets del Vallès, Mataró y Torelló. Los investigadores les atribuyen la comisión de un delito contra el derecho de los trabajadores y, a uno de ellos, uno contra el derecho de los ciudadanos extranjeros.
Las víctimas, cuatro de las cuales estaban en situación irregular, vivían en los negocios, donde les obligaban a trabajar sin descanso ni retribución económica, bajo amenaza de expulsión.










