Hablamos de estas Españas confusas

Hace un poco más de cuatro años que arribé a estas Españas convulsas y contradictorias al discurso e imagen internacional que proyectan sus gobiernos y autoridades locales.

Tomando en cuenta que me toco nacer en una pequeña parte de este planeta llamado Tierra adonde mis ancestros un día tuvieron que huir a causa de la guerra y la posterior dictadura de este país y que ahora en sentido inverso se repite la historia y yo he tenido que salir huyendo del país que me vio nacer para preservar mi vida y seguir el legado de familia que es luchar por un mundo mejor y menos desigual, fue así como la vida me devolvió a mi herencia ancestral, sin embargo como toda persona llena de dolor y decepción por la corrupción y malos gobiernos que existen en el país que me vio nacer y que a causa de ello nos ha tocado que dejar todo atrás para empezar de nuevo casi en el éxtasis de mi juventud.

Tristemente al llegar me encuentro con similares actos de corrupción e injusticia en este país, con políticos demagogos, empresarios malintencionados y perversos que en pleno siglo XXI siguen actuando como en la época de la esclavitud y explotación laboral…

Con todo ello, hace un par de días conversaba con unos amigos y colegas que laboran en medios de comunicación y una de las cosas que más he señalado en España es la enorme y evidente parcialización de la mayoría de los medios que se han convertido en vulgares panfletos, voceros de ideologías y sesgos religiosos que se alejan totalmente de la transparencia y honestidad periodística y que solo conllevan a manipular e idiotizar masas.

También es importante destacar que hay una falsa democracia maquillada que aparentemente respeta los derechos humanos. Teniendo todos estos antecedentes, ahora nos adentraremos a un hecho histórico que va más allá de los conflictos sociales y políticos de España. Me refiero a las luchas entre el avance de los extremos ideológicos y el anhelo de continuar dividiendo a los pueblos del mundo, creando más fronteras y más separación en medio de un mundo carente de buenos principios y generosidad, que al final de cuentas no favorecen en absoluto a las clases menos favorecidas, sino que todo lo contario, generan más pobreza hasta llegar al extremo de la miseria humana.

España es un modelo a seguir en este sentido de dividir y romper sociedades. Las ansias locas de poder y el egoísmo han hecho crecer los nacionalismos extremos tanto de un lado como el otro. Las rupturas de los movimientos y marcas progresistas que solo promueven semidioses que se aferran al poder institucional como unos viles y crueles dictadores, ha generado el avance imparable de la extrema derecha y el fascismo, tal es el caso más reciente en las elecciones catalanas de febrero que llevaron a sumar más de una decena de diputados a un partido político racista, xenófobo, homófobo y nacionalista que continua avanzando por todo el estado español y más allá de este. Si los llamados partidos de izquierdas siguen generando división entre ellos y los nacionalismos regionales como es el caso de Catalunya, más temprano que tarde, la extrema derecha gobernará este país, y todo gracias a la poca disciplina colectiva de las formaciones progresistas que muchas de ellas han convertido en pequeños burgueses de izquierdas a varios de sus miembros que con su discurso contradicen las acciones visibles.

Pensándolo bien, no me quiero cargar más de pesimismo y tampoco os quiero cargar a vosotras, solo intento hacer una reflexión de la realidad que se asoma como un león furioso con deseos de devorar a todas y que, por desgracia, ahora mismo no le veo un muro que pueda frenar su avance en esta triste y desolada sociedad que está más partida que una tarta de chocolate en la vitrina de un bar.

Ya no os voy a aburrir más con mi confusa e incompresible retórica, solo quiero deciros que como una persona que lucha por un mundo mejor y que se considera ciudadana del mundo, solo me resta instaros a que sigamos luchando por unir al mundo y no crear fronteras, ni odios, ni dividir sociedades como lo desean aquellos extremistas que probablemente no se quieren ni a sí mismas.

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on linkedin
LinkedIn
Share on whatsapp
WhatsApp

HOY DESTACAMOS

Deja un comentario