El caso de los espionajes en can Barça, una trama urdida durante la etapa de JoanLaporta en la presidencia del club, ha dado un giro inesperado este viernes. El juez ha archivado provisionalmente la querella presentada por el FC Barcelona y ha desimputado al exdirector general del club Joan Oliver y al exdirector de seguridad Xavier Martorell.
El juez considera que no se han sustanciado suficientemente las acusaciones. El auto de archivo de la querella, de carácter provisional, no menciona ni se refiere a la petición del socio Oriol Giralt -quien quería que se imputara también a Laporta-. Giralt presentará un recurso; el Barça, que también lo puede hacer, no se ha manifestado todavía en ese sentido.
Giralt -el mismo socio que presentó la moción de censura contra Laporta hace siete años- había entregado al juez recientemente informes de espionaje de la agencia Método 3 que fueron pagados con dinero del club aunque no tenían relación con las actividades propias del Barça. Entre estos dossieres figuran los realizados sobre dos exparejas de Laporta, análisis del futuro político de Laporta (como los elaborados sobre el líder de Reagrupament, Joan Carretero) y seguimientos a periodistas, algunos de los cuales ha publicado EL TRIANGLE.












