Las juntas de tratamiento de las cárceles de Lledoners, Wad-ras y Puig de les Basses han propuesto que los dirigentes del procés presos obtengan el tercer grado penitenciario, una decisión adoptada por unanimidad que tiene que confirmar durante los próximos dos meses el Departamento de Justicia de la Generalitat, que encabeza la consejera Ester Capella (ERC).

El secretario de Medidas Penales, Reinserción y Atención a la Víctima de la Generalitat, Armand Calderó, ha anunciado la nueva propuesta de clasificación, que permitirá a los dirigentes independentistas ir a los centros penitenciarios sólo para pasar la noche de lunes a viernes, y no volver los fines de semana, nueve meses después de ser condenados por el Tribunal Supremo a penas de 9 a 13 años de prisión.

La decisión puede ser objeto de recurso por parte de la Fiscalía ante el Juzgado de Vigilancia Penitenciaria y el Tribunal Supremo.

Los dirigentes del procés encarcelados han disfrutado de condiciones de semillibertad en segundo grado gracias a la aplicación del artículo 100.2 del reglamento penitenciario, que les ha permitido salir para trabajar, dedicarse al voluntariado y cuidar de familiares.