El presidente del Partido Popular, Pablo Casado, se pasó la campaña electoral de las generales hablando de Cataluña, con un discurso duro y un enfrentamiento directo con todos los partidos del Parlament menos Cs. Además, vino varias veces entre la precampaña y la campaña de aquel 28-A. Le dio una gran importancia a Cataluña que, aun así, no le dio el resultado que quería.

Los populares se quedaron con un solo diputado en el Congreso y cerca de desaparecer. Ahora, en la campaña de las europeas y municipales, pero, Casado ha optado por otra táctica, y ha decidido ser un auténtico ausente. Tanto, que solo aparecerá en una ocasión a Barcelona para apoyar a su estimadísimo Josep Bou, candidato del Partido Popular a la alcaldía de la capital catalana.