El presidente de la Generalitat, Quim Torra, pidió la convocatoria de un pleno extraordinario al Parlament después de saberse que la JEC le inhabilitaba. La expectación sobre las intenciones del presidente con la convocatoria crecieron en las pocas horas que separaron el anuncio de la celebración del pleno. Finalmente, sólo sirvió para aprobar una propuesta de resolución de apoyo a Torra y criticando la JEC.

Al salir, muchos diputados independentistas –la mayoría de ­JxCat– admitían su decepción y no entendían nada. "No sé qué hemos venido a hacer aquí. Para esto, no hacía falta fastidiar un fin de semana a los trabajadores del Parlament", comentaba un diputado.