El ex-delegado del gobierno en Cataluña, Enric Millo, ya hace unas cuántas semanas que ejerce su nuevo cargo en la secretaría de Exteriores de la Junta de Andalucía. El nuevo gobierno de Juanma Moreno le proporcionó una salida que los populares no podían ofrecerle en Cataluña ni tampoco en la estructura del partido en Madrid. Ahora, a pesar de que está contento en su nueva situación laboral, el popular lamenta que haya tenido que acabar en Andalucía.

De hecho, es él quién eligió continuar en política a pesar del fracaso estrepitoso de su partido tanto en Cataluña cómo en el conjunto del Estado español. Pero esto no impide que ahora vaya llorando por los rincones y asegurando a sus amigos y al entorno más cercano que se siente  "como un catalán exiliado, que ha tenido que marchar fuera para poder llevar una vida tranquila".