La historia decadente del clan Pujol tuvo un punto de inflexión en todo lo que tuvo que ver con el ex-pareja de uno de los hijos. Victoria Álvarez –la Vicky que aparecía en la grabación que Método 3 hizo en el restaurante La Camarga mientras comía con la entonces líder del PPC, Alícia Sánchez-Camacho– se convirtió en protagonista de la caída de los Pujol, se paseó por todas las televisiones para explicar todo lo que sabía y fue parte fundamental del sumario judicial que destapó el entramado de corrupción que gran parte de la familia del expresidente de la Generalitat tenía montado a expensas de la administración pública.

Esta semana pasada, pero, aquella misma Vicky que iba por los platós televisivos, aparecía a través de las redes sociales para criticar, en esta ocasión, no a Pujol por su corrupción, sino al PP, Cs y Vox por no haberla "ayudado" después de haber explicado lo que sabía. Una demanda judicial presentada por el abogado de la aseguradora Generali ha comportado el embargo de sus bienes y de sus cuentas y ha quedado bloqueada.