Los diputados del Congreso están acostumbrados a moverse por las dependencias sin identificación ni control. Es lógico, teniendo en cuenta que tienen acta de diputados, y los ujieres, los agentes de la policía y los trabajadores de la casa suelen aprenderse caras y nombres para no incordiarles. Pero el sistema no siempre funciona.

Durante el debate de investidura, uno de los diputados del PSC que presume de escaño y de cada cosa que hace en el Congreso iba andando por el espacio reservado a los diputados en la entrada del Congreso cuando se paró a hablar con un grupo de periodistas. En aquel momento, un policía se le acercó para pedirle que desalojara la zona porque no podía estar en un espacio para diputados. La cara del diputado era antológica. El socialista en cuestión era Paco Aranda, que fue jefe de gabinete de Miquel Iceta.