Junts per Catalunya (JxCat) y Esquerra Republicana (ERC) decidieron ya hace semanas que los presos independentistas serían cabeza de lista y centro protagonista de la campaña de las elecciones al Congreso y al Senado del 28 de abril. No contentos con esto, los equipos que marcan los inputs de campaña en los dos partidos han querido explotar su imagen en los carteles y, como no podía ser de otra manera, con el simbolismo que supone ir hasta la puerta de la prisión donde están la mayor parte de ellos.

Así, tanto los candidatos de JxCat como los de ERC han preparado visitas a Soto del Real –de Carme Forcadell y Dolors Bassa, que están en la prisión de mujeres, casi nunca se recuerdan– para aprovechar para verlos y, de paso, explotar la imagen potente de sus candidatos saliendo de una prisión que consideran símbolo de la represión del Estado.