Los dirigentes del PSC se habían acostumbrado desde hace unos años a asistir a las manifestaciones del 12 de octubre y del 6 de diciembre de la mano de Cs y PP para clamar contra el proceso independentista, reivindicar la unidad de España y no quedar fagocitados por el resto de partidos españoles. A pesar de no estar del todo cómodo con los mensajes y el tono que había en estas manifestaciones, el PSC seguía acudiendo.

Pero desde que la delegada del gobierno español en Cataluña es la socialista Teresa Cunillera, el PSC tiene el marco perfecto para dejar de ir a las concentraciones, donde, además, cada vez aparecen más ultras y nacionalistas españoles de mensaje exagerado. Teresa Cunillera ha montado actos de carácter institucional los días previos al 6-D y el 12-O que han permitido a los socialistas irse retirando de las convocatorias en la calle.