La candidata del PP catalán a las elecciones del 28-A, Cayetana Álvarez de Toledo, ha llegado a Cataluña con un discurso durísimo con cualquier cosa que no sea lo de la derecha más española, hasta el punto de acusar los socialistas de independentistas y de no ser constitucionalistas. Esta podría ser una imagen que al PP les preocupara pero, lejos de esto, intensifican el mensaje.

Y es que desde el partido han decidido mostrar desprecio abierto por cualquier cosa que se pueda vincular a la Generalitat o al catalanismo y el independentismo, aunque sea superficialmente y sólo con un discurso demagogo. Tanto es así que el partido ha puesto mil problemas e incluso ha negado que algunos medianos catalanes –especialmente los públicos- tengan acceso a la candidata popular en campaña.