La coalición entre el Partido Popular de Cataluña y Ciudadanos (Cs) se daba por hecho antes la pandemia del coronavirus. Pero han pasado los meses y las expectativas y la negociación se han enfriado hasta tal punto que al partido de Inés Arrimadas casi dan por hecho que los populares ya no tienen interés en cerrar este acuerdo.

Y es que el PP, que intentaba formar la coalición en Euskadi y en Cataluña con la intención de acabar absorbiendo Cs en el Congreso y, a la larga, debilitar del todo al partido liberal, ahora cree que esto ya no le hace falta. Consideran que los movimientos de Cs aproximándose al gobierno central acabarán pasando factura otra vez a Arrimadas y, por lo tanto, la formación se hará todavía más pequeña. Tanto es así que los resultados en Galicia y en Euskadi podrían acabar haciendo que el PP descartara ir con Cs en Cataluña en las próximas elecciones.