La guerra al PDECat estalló cuando el ex-coordinadora Marta Pascal y el expresidente Carles Puigdemont se enfrentaron en un desafío mutuo que acabó con la entonces líder destronada y el residente de Waterloo imponiendo parte de la dirección, pero no toda. David Bonvehí, un hombre de todo el mundo y de nadie, se ponía al frente del partido en un tipo de tregua y muestra de buena voluntad entre las facciones del PDECat. Pero la guerra sepultada ha continuado durante todo este tiempo, y la confección de las listas electorales para el Congreso, el Senado y el Parlamento Europeo fue una de las grandes batallas.

Aquel enfrentamiento lo ganó, sobradament, Carles Puigdemont, y ahora los suyos se ven con corazón, ganas y fuerza para hacer el asalto final que acabe con el partido a los pies del expresidente y entregado a la estrategia de JxCat y de la Crida de Puigdemont. Es por eso que, todo y el fracaso electoral de las elecciones españolas y municipales, el buen resultado obtenido por Puigdemont en las europeas está empujando a los suyos a forzar el asalto final al partido. Así, según conocedores de los movimientos, los consejeros Miquel Buch y Damià Calvet estarían poniéndose al frente de la operación para provocar un congreso extraordinario y ocupar el liderazgo de un PDECat al servicio de Puigdemont.