Nos espera una semanita de nervios y tensión al límite. El sábado se tienen que constituir los nuevos ayuntamientos y escoger los alcaldes y alcaldesas correspondientes. Una de las consecuencias positivas que Ada Colau haya sido alcaldesa de Barcelona los últimos cuatro años y que ahora se presente a la investidura es que la frase anterior la he tenido que escribir con los dos géneros: masculino y femenino. Tiempo atrás no habría caído en la necesidad de hacerlo. Porque Barcelona tendrá alcalde o alcaldesa a partir del día 15. O Ernest Maragall o Ada Colau y oiremos muchas cosas en los días previos al nombramiento y en los posteriores. Es muy diferente que la alcaldía recaiga en una o en el otro. Si Colau repite en el cargo con los votos del PSC y unos cuántos del grupo de Manuel Valls, los mensajes de los espectadores que acompañan sistemáticamente la programación de Tv3 y de twitter vendrán calentitos. 

Estos nervios se repartirán también por un buen puñado de ciudades catalanas. Nervios y contradicciones. Los pactos que no son buenos en una ciudad son imprescindibles en otras. Parar el candidato de ERC en Barcelona el PSC es el demonio represor y cómplice de la aplicación del 155 mientras en Badalona la candidata republicana y de la CUP, Dolors Sabater, pide los votos a los concejales socialistas para ocupar el sillón al que aspira el popular García Albiol. El pacto entre los socialistas y Podemos en Sabadell ha enojado al mundo independentista al tiempo que este sector se mira de reojo en Girona por miedo a que no se claven cuchillazos por la espalda entre ellos mismos.

Muchos candidatos a hacerse con la vara municipal hace días que duermen mal y lo seguirán haciendo hasta el domingo. Aquella noche dejarán de sufrir. Tristes o exultantes, pero se habrá acabado la agonía de una semana angustiosa.

Será una semana de caras serias y poco humor. No contribuirá a relajarla el programa 'Està passant', de TV3, que en vez de sonrisas esparce mal rollo. Encajaría mucho mejor el del programa de Euskal Telebista ¡Vaya semanita!, pero ya no lo hacen.

Y todo este sufrimiento sin partidos de fútbol con los que distraerse. Está el Mundial de fútbol femenino con la participación de la selección española. ¡Pero no creo yo que a los indepes les fascine la idea!