Las encuestas indican tendencias y permiten hacerse una idea de por donde pueden ir los resultados de unas elecciones pero hay que leerlas con prevención. A menudo de equivocan. A veces, mucho. Todas las que se han hecho previamente a las elecciones generales del domingo colocan por delante a los socialistas, con una ventaja suficiente como para deducir que nadie les quitará el primer lugar en esta carrera.

Esto quiere decir que el artículo 155 de la Constitución no se volverá a aplicar en Catalunya. La aplicación de este artículo requiere su aprobación por parte del Senado y esta cámara tendrá mayoría socialista en la próxima legislatura. La elección de senadores es muy deficitaria desde la perspectiva democrática. Cada provincia española elige cuatro senadores, sea Soria o Barcelona. Prácticamente en todas las provincias el partido más votado se lleva tres senadores y el cuarto queda para el segundo partido más votado. Una parte de la Cámara se forma con senadores elegidos por los parlamentos autonómicos pero esta cantidad no cambia la mayoría global.

El 155 permanente al que aspiran Ciudadanos y PP o el desmantelamiento del sistema autonómico que postula Vox no se producirán a raíz de las elecciones de domingo. Otra cosa es que si estos tres partidos consiguen formar gobierno busquen y encuentren la manera de intervenir Catalunya tal y cómo desean. Económicamente y políticamente. Y otra cosa es si Quim Torra empeora y proclama la República un día que se despierte con el pie cambiado.

Mariano Rajoy renunció a dialogar con los independentistas que gobernaban Catalunya y trasladó el contencioso al poder judicial. La irresponsabilidad de la mayoría exigua de los independentistas en el Parlament y la negativa al diálogo por parte del gobierno del PP nos han llevado donde estamos.

Una mayoría PP-Ciudadanos-Vox no podrá aplicar el 155 pero, si mandan, no dudo que pintarán bastos para Catalunya. Muchos bastos. Mucho me temo que los presos independentistas cumplirán la condena que les impongan en centros penitenciarios alejados de Catalunya, que Puigdemont llegará a España a rastras, que Vicent Sanchis y Saül Gordillo saltarán por la ventana de sus despachos de Tv3 y Catalunya Ràdio y... Añadid aquello que nunca creíais que podría pasar y que puede acabar pasando.

Yo prefiero ni pensarlo.