La asociación Braval me invitó la semana pasada a compartir un rato con ellos. Sus responsables me explicaron como trabajan y cómo, a través fundamentalmente del fútbol y el baloncesto, contribuyen a potenciar el éxito escolar y la inserción laboral de los adolescentes y jóvenes del barrio barcelonés del Raval Hace más de veinte años que se dedican a ello y sus beneficiarios son, en buena parte, chicos de familias procedentes de otros países. Si yo tuviera diez e o doce años y aterrizase en un país diferente del mío muy probablemente me habría apuntado a uno de los equipos deportivos de Braval.

En el Raval trabajan otras asociaciones como esta. Conozco directamente el trabajo excelente del Casal dels Infants y de Probens. Hay más. ¿Muchas más? No sabría qué deciros. Las necesidades de este barrio y las familias que viven en él son tantas que quizás nunca hay suficientes. El Ayuntamiento se dedica bastante a él, pese no se ahorra críticas de una parte del vecindario. La Generalitat no mucho. Y la administración del Estado queda muy lejos.

Los responsables de las entidades solidarias del barrio pueden explicar muchas historias que no son fáciles de encontrar en los medios de comunicación convencionales. También los chicos y chicas que se benefician de su labor. La mejor manera de entender cómo son estos adolescentes, los problemas que tienen y las aspiraciones vitales que les mueven es acercándose a ellos. Conociéndolos, se evapora la imagen que suele difundirse ómo si todos fueran delincuentes, desarraigados y peligrosos.

A Barcelona han llegado miles de adolescentes marroquíes que han desbordado las capacidades de atención del gobierno catalán. Estaba avisado pero no reaccionó hasta que muchos de estos niños tuvieron que dormir en las comisarías de los mozos de escuadra o en los pasillos de la Ciudad de la Justicia. Son los MENA (menores no acompañados). Algunos esnifan pegamento o intentan robarnos la cartera o el móvil. Carlos Cruz, fundador y presidente de la organización mejicana 'Cauce Ciudadano' vino a Barcelona hace unos días para recibir el premio Constructores de Paz 2019 que entregaba el Instituto Catalán Internacional por la Paz. En el discurso que hizo cuando recogió el premio en el Parlamento de Catalunya explicó que uno de estos adolescentes le robó la cartera cuando paseaba por la Rambla. La policía pilló al chico y Cruz recuperó su cartera. En el Parlamento dijo que le gustaría hablar con aquel chico y pedirle perdón por el mundo que tenemos y que lo ha llevado a sobrevivir robando por la calle.

¿Cómo se os queda el cuerpo?