La ciudad de Barcelona ha sido escogida para albergar uno de las tres grandes supercomputadoras de la Unión Europea, que tendrá una capacidad para procesar 200.000 billones de operaciones por segundo (200 petaflops). Este éxito es atribuible, en gran medida, al tesón del doctor Mateo Valero, director del consorcio Barcelona Supercomputing Center-Centro Nacional de Computación (BSC-CNS) desde su creación, en 2005. 

La futura computadora Mare Nostrum 5 estará ubicada en el parque científico de la Universitat Politècnica de Catalunya (UPC), que forma parte del consorcio BSC-CNS, junto con el ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades del gobierno español y la consejería de Empresa y Conocimiento de la Generalitat. Barcelona será, de este modo, una ciudad de referencia en el mapa científico mundial, puesto que esta supercomputadora será una herramienta esencial para desarrollar trabajos de investigación avanzada en ámbitos punteros como la biomedicina, la genómica, la astrofísica, el cambio climático, la ingeniería, la ciberseguridad... 

La estructuración y la financiación del proyecto de la supercomputadora Mare Nostrum 5 es un perfecto ejemplo de qué significa y cómo funciona el federalismo, este concepto de organización política y económica despreciado y odiado, tanto por los centralistas inmovilistas españoles como por los independentistas catalanes más fanáticos. Solo desde una mentalidad y práctica federales ha sido posible concretar este indudable avance para Barcelona -que será la Meca de investigadores y científicos de todo el mundo- y del cual todos nos felicitamos. 

La Comisión Europea ha lanzado un programa muy ambicioso, dotado con 840 millones de euros, para lograr el liderazgo internacional en supercomputación, en competencia con los Estados Unidos, China y Japón. Las ciudades de Barcelona, Bolonia (Italia) y Kajaani (Finlandia) han sido seleccionadas para ubicar los tres cerebros más potentes. 

La candidatura de Barcelona, impulsada por el consorcio BSC-CNS, formado por el Estado (60%), Generalitat (30%) y UPC (10%), ha contado con el apoyo de los gobiernos de Portugal, Turquía, Croacia e Irlanda, que han comprometido su participación en la financiación y la gestión de esta supercomputadora. De los 200 millones de euros que requerirá el proyecto, la Comisión Europea aportará 100 y el resto se repartirá entre los países involucrados en el proyecto y las instituciones que participan en el consorcio. 

Sintetizando: la supercomputadora de Barcelona es una iniciativa de la Comisión Europea, que ha sido posible conseguir gracias a la colaboración de los gobiernos español y catalán y al apoyo de tres países miembros de la Unión Europea, además de Turquía. Así se consiguen el progreso y los éxitos, cuando hay espíritu de colaboración, confianza en el futuro y lealtad entre los socios, teniendo en cuenta la responsabilidad orgánica e institucional de cada cual. No es difícil: solo hay que entenderlo, asumirlo y ponerlo en práctica en el día a día. 

Por eso, a la pregunta: ¿qué es el federalismo?, la respuesta es clara: ¡el federalismo es el éxito de la supercomputadora Mare Nostrum 5! Una buena noticia y una luz potente que nos orienta en este mar de confusión y desolación que nos ha traído el proceso independentista.