La revista El Jueves ha reaccionado a la requisa de un ejemplar de la publicación, que llevaba el exconsejero Raül Romeva cuando reingresó en prisión -en este caso, en la madrileña de Soto del Real-, de la mejor manera que sabe hacer-lo: con humor. Así, el martes publicaba una viñeta donde se puede ver Romeva sentado en la celda observando como otro preso lee El Jueves camuflado dentro del periódico La Razón, al tiempo que le dice: "Romeva, te lo dije ... ¡El truquito ! ¡El truquito!" (Además, a la falsa portada del ultraderechista diario se puede leer: "Satanás habla catalán". Y, para acabarlo de redondear, la revista ha sustituido su eslogan de cabecera "La revista que sale los miércoles" por "la revista que confiscan en Soto del Real". La dirección del centro requisó el semanario al exconsejero alegando que es una publicación "políticamente incorrecta". Quieres mejor publicidad para una revista satírica...

Según los mismos políticos catalanes, que han sido trasladados a Soto del Real para afrontar el juicio del 1-O, El Jueves no ha sido lo único que se les ha requisado; durante el ingreso también se les confiscaron objetos personales de color amarillo; al mismo Romeva le tomaron un rotulador fluorescente de este color. Una curiosa patología llamada xantofobia, subfamilia de las cromofobias, que indica un miedo patológico o fobia del color amarillo o de la palabra "amarillo" y de sus derivados, que se está extendiendo de manera preocupante. Si para los xantofóbicos fuera, el submarino amarillo de los Beatles habría hundido, o Tony Orlando no hubiera podido atar nunca una cinta amarilla al viejo roble...

El amarillo, especialmente en forma de lazo, es el color que en su día se adoptó para reivindicar la liberación de los políticos independentistas catalanes encarcelados. El lazo amarillo es un símbolo que usan distintos países para publicitar sus causas. Entre otros, en Italia es una muestra de solidaridad con los prisioneros de guerra; en Corea del Sur el lazo amarillo es un símbolo en recuerdo de las víctimas del hundimiento del MV Sewol el 2014, en el que murieron 304 personas (el Papa Francisco se lo puso en la última visita a la república coreana); en Alemania se utiliza en apoyo a las fuerzas armadas. La primera referencia conocida del uso de escarapelas de color amarillo en España se encuentra en el año 1704, por la referencia a que el virrey borbónico de Cataluña Francisco Antonio Fernández de Velasco y Tovar prohibió su la uso partidista durante la guerra de Sucesión, para evitar la publicidad del bando que las usaba "creando discordias entre las familias" -un argumento que ahora vuelve a estar de moda.

A pesar de reconocer que hay una sobreactuación permanente a ambos lados del conflicto, y que esta va camino de saturar al personal, no acabo de entender según qué reacciones -de piel fina- que acaban haciendo el ridículo decomisado ejemplares de El Jueves o rotuladores de color amarillo. Si dedicáramos menos tiempo a lo superfluo, ganaríamos mucho tiempo para resolver lo que realmente es importante.