No solo las prostitutas están desconcertadas, Dolors Montserrat. Lo estamos todas las que escuchamos tu ininteligible intervención en el Congreso como portavoz de un partido que ha escogido un burro de presidente. Si fueras una persona acabada de estrenar en la política podría entender el cortocircuito mental. Pero tú, Dolors, has hecho de las intrigas tu profesión y procedes de una familia de rancio abolengo popular, así que no puedes atribuir tu descoordinación verbal a un episodio de enajenación transitoria fruto de los nervios. Formas parte del núcleo selecto de caciques de esta democracia de chichinabo que han llegado a ministros no por méritos propios sino por el apellido, cosa que me lleva a reclamar de nuevo que las pruebas psicotécnicas en tu ramo sean obligatorias.

Yo, si fuera tú, no podría continuar cobrando un sueldo público como si nada sabiendo que soy objeto de mofa por parte de todos: compañeros de partido, oposición, periodistas y ciudadanos en general. Pero cada una es como es y tiene la vergüenza y la dignidad donde la tiene. La inteligencia no se pega, eso lo sabe todo el mundo, pero me sorprende que no hayas aprendido nada ni de tu madre ni tampoco de tu mentora, la maléfica Cospedal, a pesar de que algunos compañeros de partido caídos ahora en desgracia aseguran que tienes la misma mirada inquietante que la generalísima. Supongo que querías demostrar que eres capaz de decir más animaladas que Casado, así que aprovechaste tu minuto de gloria para encadenar frases inconexas poniéndote a su altura intelectual.

En Sant Saudurní d’Anoia, donde naciste hace 45 años, intentaron el año pasado declararte persona non grata. Entonces eras ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, e ibas en el paquete junto con Mariano Rajoy y el transversal Enric Millo. La moción la presentó la CUP en el pleno y si no prosperó entonces fue porque los republicanos –con su alcalde a la cabeza- jugaron a la puta y la ramoneta, es decir, que medio grupo votó a favor y el otro medio se abstuvo añadiéndose a los convergentes tuneados y a los ecosocialistas. El empate a 4 votos acabó con la iniciativa. Quizás ahora sería un buen momento para recuperar la idea y, de paso, acabar ni que sea metafóricamente con el reinado de los Montserrat al cuadrado.

Hay compañeros de partido que ya han pedido tu cabeza, pero de momento la conservas sobre los hombros. Tendremos que esperar a tu próxima actuación pública pero sospecho que el tipo de cortocircuito que sufriste tiene toda la pinta de ser estructural. Hay quien te quiere bien lejos de Madrid para no perjudicar todavía más a un partido corrupto y tu nombre vuelve a sonar en las quinielas para encabezar la lista de los populares en Barcelona. Entiendo que no quieras este regalo envenenado y entenderás que yo tampoco te quiera como concejal de mi ayuntamiento. Supongo que prefieres seguir calentando la silla en la cámara baja porque no tienes un pelo de tonta y has visto las encuestas de intención de voto. Jugar para perder no es tu estilo.

El último sondeo electoral en Barcelona vuelve a dar la victoria a los republicanos pero con un resultado tan esmirriado que imposibilita cuatro años de gobierno estable si no hay pactos. En casa de la hAda Colau hay muchos nervios porque la victoria de ERC por la mínima se repite desde hace meses y cuando el río suena, agua lleva. Si los comunes estuvieran en la oposición tampoco le harían ascos a un Maragall alcalde, pero eso de perder cuando lo has tenido todo no gusta a nadie. Supongo que es por eso que el equipo de asesores de la responsable de comunicación no para de crecer. Espero que vea pronto la luz porque son muchos sueldos a cargo de mis impuestos.

Me hubiera gustado leer la crónica de Montse Oliva de la performance de la portavoz popular en el Congreso. Con ella compartí muchos años de profesión en la sección de política del diario Avui, ella desde Madrid y yo desde Barcelona. No podrá ser. La Montse ha muerto a los 52 años y nos ha dejado a todos los que la conocimos desconsolados.