La película 'Campeones' fue considerada la mejor de la producción española del año 2018 en los premios Goya entregados este sábado. También se premió a Jesús Vidal, como mejor actor revelación, y a Coque Malla, por la canción que creó para la misma.
 Mi primera reacciónfue recordar la canción de Serrat: "De vez en Cuando la vida toma contigo café y está tan bonita que da gusto verla". Y es que fue muy agradecido ver a los protagonistas subir al escenario y abrazarse felices. 'Campeones', seguro que ya lo sabréis, explica como un entrenador profesional de baloncesto de primer nivel es destituido por conducir bebido y la juez le condena a entrenar a un equipo de personas con discapacidad intelectual. Primero lo hace a disgusto pero finalmente se implica a fondo y sintoniza con los componentes de este particular equipo.
Es una comedia, dirigida por Javier Fresser, que humedece a menudo los ojos de los espectadores tanto por el buen humor como por la ternura que rezuma. Termina, como otras películas con el deporte por medio, con una pelota lanzada en el último segundo hacia canasta que puede determinar si 'nuestro' equipo gana o pierde la competición final. Mientras el balón volaba hacia la canasta pensaba que sería bueno que no entrase. Que esta vez fuese diferente. Que los 'míos' perdieran. Que si ganaban se rompería el hechizo de la historia. Y, efectivamente, el balón va a parar fuera, lejos de la cesta.
Los 'míos', los 'nuestros', ¿pierden? Ni mucho menos. Ganan. Y enamoran. Por eso les han dado el premio Goya a la mejor película de 2018 y a Jesús Vidal el dedicado al mejor actor revelación. De hecho, es una de las mejores noticias que hemos tenido en estos primeros días de 2019.
Una sociedad que sabe premiar producciones con este mensaje y calidez humana todavía tiene esperanza. Nos lo confirmaban sus protagonistas con su presencia, sus risas y el pin que llevaban en el pecho reivindicando los Objetivos de Desarrollo Sostenible para 2030 de Naciones Unidas.
¡Menuda lección!