Diplomada en Biblioteconomía y Documentación y licenciada en Historia Contemporánea por la Universidad de Barcelona. Gestiona el funcionamiento de la Biblioteca y la representación del Patronato de la Biblioteca Arús cuando es necesario.


La Biblioteca Arús, una institución de Barcelona, cumple 125 años ¿Cómo y con qué finalidad fue creada?

La Biblioteca fue creada gracias a Rosendo Arús y Arderiu, periodista, escritor, republicano federalista, catalanista librepensador y masón. Fue también un filántropo del siglo XIX preocupado por el progreso de la humanidad. Arús dejó su patrimonio para lo construcción de una biblioteca. Nombró como albaceas a Valentí Almirall y a Antoni Farnés para que llevaran a cabo su voluntad, la fundación de una biblioteca para el pueblo de Barcelona, en el piso donde él había vivido, aquí en el número 26 del Paseo Sant Joan, sede actual de la Biblioteca. Ellos se ocuparon de la organización de la Biblioteca; de la adaptación del piso, se encargó el arquitecto Bonaventura Bassegoda y Amigó y el maestro de obras Pere Bassegoda y Mateu, la decoración corrió a cargo de Josep Lluís Pellicer y Manuel Fuxá fue el escultor. Existe en la Biblioteca, enmarcado, la relación de los nombres de los facultativos, artistas e industriales que contribuyeron a las obras de instalación, al arreglo y organización de la misma. De su fundación, un 24 de marzo, hace ahora 125 años. Originariamente, fue una biblioteca pública cedida al pueblo de Barcelona, con el objetivo de instruir a las clases populares y saciar la curiosidad que tuvieran con el saber de la época. Hoy es una biblioteca especializada en historia social y cultura del siglo XIX e inicios del XX, con unos fondos destacadas sobre masonería, movimiento obrero, anarquismo y, en los últimos años, Sherlock Holmes y su autor, el masón Sir Arthur Conan Doyle.

¿Es una originalidad la Biblioteca Arús o existen ejemplos similares a ella?

La Arús está, de algún modo, inspirada en la Biblioteca Museo Víctor Balaguer de Vilanova y la Geltrú, también un reconocido masón. A este respecto, como muy decía Rosendo Arús: “Com més il·lustració té un poble més lluny està de l’absolutisme” (Cuanta más ilustración tiene un pueblo, más lejos está del absolutismo). 

En sus 125 años de historia, no exenta de avatares convulsos, como una guerra civil y una dictadura, la Biblioteca Arús tendrá mucho que contar… 

Desde luego. De ello, puede ser quizá un buen ejemplo el cierre a que estuvo sometida a lo largo de casi tres décadas, desde el año 39 hasta el 67. En 1939, coincidiendo con el fallecimiento del bibliotecario, el Patronato decidió mantener la Biblioteca cerrada hasta tiempos mejores. Aquí vivía el conserje con su familia, y siguiendo las indicaciones del Patronato, fue el encargado de mantenerla y de no dejar entrar a nadie, a no ser que contara con una autorización del Ayuntamiento. De una de estas entradas da fe un oficio de la Jefatura Superior de Policía de Barcelona, Negociado antimasónico, con fecha de 14 de junio de 1940, dirigida al alcalde de Barcelona, en el que se solicitan sus libros y boletines. En 1967 y gracias en buena medida al interés de José Tarín Iglesias, entonces secretario particular del alcalde de Barcelona, Josep Maria de Porcioles, la Biblioteca fue reabierta.

¿Cómo se las ha arreglado la Biblioteca Arús para sobrevivir a lo largo de tantos años?

En su origen, la Biblioteca se había de financiar con el alquiler de los pisos del edificio, que pertenecía a Rosendo Arús, unos valores bancarios y los derechos de autor de su obra literaria. Esto decayó un poco porque los valores se depreciaron, las obras de teatro no se representaban y los alquileres se congelaron. El Patronato, que es quien dirige la Biblioteca, pidió ayuda al Ayuntamiento. A partir de entonces, mediante convenios entre la Diputación y el Ayuntamiento, la Biblioteca logró sobrevivir. Actualmente, el Ayuntamiento, a través del Instituto de Cultura, ha incrementado notablemente su colaboración y la Diputación aporta una pequeña subvención para actividades.

¿Por qué esta especialización de la Biblioteca en masonería y anarquismo?

Porque de alguna manera, ambos buscaban la instrucción de las clases populares y mayor libertad. Los anarquistas crearon en la época ateneos, con esos fines. Pero tampoco es casual que, por ejemplo, Bakunin, padre del anarquismo, fuera masón. El primer bibliotecario de la Arús fue Eudald Canivell, tipógrafo, miembro de la Primera Internacional y masón. La Biblioteca custodia las actas originales manuscritas de la Primera Internacional, en las que se puede ver la firma de Pablo Iglesias, cuando todavía pertenecía al movimiento libertario.

¿A qué pudo responder que el anarquismo adquiriera especial importancia entre la clase obrera en Cataluña, a diferencia por ejemplo de Madrid o el País Vasco, más influidas por el socialismo?

En el movimiento anarquista catalán tuvo mucha fuerza la inmigración. Gente explotada, hacinada, que cuando llegaron aquí se encontraron con un sistema muy controlado por la burguesía, porque en Cataluña no había capitalismo sino burguesía. Eso hace que el movimiento libertario vaya adquiriendo fuerza. En cualquier caso, cuando se funda la Biblioteca el anarquismo era incipiente.

¿Y la masonería, donde se ancla?

La masonería entra en España con el rey José Bonaparte, hermano de Napoleón que, a su vez, es el primer gran maestro de Gran Logia Nacional de España. Inicialmente, se vincularon a ella altos funcionarios, militares… Fernando VII, que, según se dice, había sido iniciado en París, con el nombre simbólico de “Leviatán”. Pero cuando llegó aquí se encontró con los liberales, ligados a la masonería, y fue a por ellos. Alfonso XIII se significó en la persecución de la masonería, Alfonso XII menos e Isabel II, nada. Cuando estalla la guerra civil del 36, algunos militares formaban parte de la masonería como el general Cabanellas, que se reclamaba también republicano, pero estaban con Franco. Y el dictador Miguel Primo de Rivera fue tolerante con la masonería. Nobles ilustrados, burgueses y otras gentes que no eran ni lo uno ni lo otro, se suman a la masonería por su condición de libre-pensadores, críticos con el estado imperante. Arús que era masón, fundó la Gran Logia Simbólico Regional Catalana de la que fue el primer gran maestro. Arús no tiene reparo en afirmar que lo mejor que ha hecho en su vida es ser masón. 

Proudhon, uno de los padres del pensamiento anarquista, fue también pionero en la defensa del federalismo ¿Quiere esto decir que anarquismo y federalismo van de la mano?

El anarquismo no es federalista. Utilizaban terminología federal como, por ejemplo, FAI (Federación Anarquista Ibérica), pero referenciada a su organización interna, al igual que otros sindicatos o partidos. Hay un dicho de finales del XIX, que dice que “en Barcelona, hay más logias que iglesias”. Ahora, Barcelona sigue siendo la sede de todas las grandes logias que hay en España. De cualquier modo, la masonería, gracias a Franco y a la Iglesia, sobre todo, sigue siendo una gran desconocida. La represión franquista contra la masonería fue muy fuerte. Hubo masones ejecutados, encarcelados, exiliados… y hasta gente que sin serlo fueron acusados de ello, porque la masonería fue utilizada como cabeza de turco. En cualquier caso, Arús era un federalista convencido. De ahí, que cuando se entra en la biblioteca, lo primero que se ve es la Estatua de la Libertad (el gran signo masónico de la libertad iluminando el mundo); porque representa a EEUU, que entonces y ahora, es la gran república federal.

¿Cómo se accede hoy en día a la masonería?

La masonería está en Internet. Todas las grandes obediencias tienen su página web, su contacto… Cualquier persona libre y de buenas costumbres, con 18 años cumplidos, puede solicitar el acceso. La Biblioteca tiene firmados convenios con las principales obediencias de España y de Andorra.

¿Qué públicos visitan la Biblioteca Arús?

Aquí viene gente de muy diversas procedencias y con finalidad diversa. Formamos parte de dos entidades internacionales, de archivos y bibliotecas relacionadas con la masonería y el movimiento obrero. En este ámbito somos biblioteca de referencia, junto con el Instituto de Historia Social de Amsterdam. Disponemos de unos 80.000 libros, entre ellos un código Justiniano de Peter Schaefer, socio de Gutenberg, publicado en 1475. Nuestra colección de Sherlock Holmes, una de las más importantes de Europa, procede de la donación de Joan Proubasta, expresidente del Círculo Holmes. También tenemos la biblioteca personal de Enrique Tierno Galván, alcalde de Madrid, donada por su hijo a la Gran Logia Simbólica Española y a la Biblioteca Arús.