Barcelona superó en 2018 su récord de impacto económico del turismo de congresos y convenciones, con 1.901 millones de euros, según datos del Barcelona Convention Bureau. La entidad lo atribuye a la prolongación de la duración de los eventos, así como de la estancia media y las pernoctaciones de los asistentes.

La capital catalana y su entorno acogió el año pasado 1.728 reuniones, con un aumento interanual de las pernoctaciones del 7,4% hasta casi 2,4 millones. El gasto extra-hotelero creció hasta los 188,69 euros por delegado (frente a 182,08 euros en 2017) en el caso de los congresos, y fue de 99 euros entre los asistentes a convenciones.