El Consorcio de Turismo de Barcelona, un ente creado para la promoción de la ciudad, ha decidido emprender un nuevo camino dejando a un lado las opiniones del Ayuntamiento de la capital catalana gracias a una alianza entre la Cámara de Comercio y los hoteleros.

Tanto el Ayuntamiento de Barcelona como la Cámara tienen el 40% de los votos, mientras que la Fundación Barcelona Promoció, con especial peso de los hoteleros, decanta la balanza con el 10%. Desde su fundación, el hotelero Joan Gaspart (con el doble sombrero de la Cámara y del Gremio de Hoteles) era quien cortaba el bacalao con el visto bueno del Ayuntamiento, con el que consensuaba las líneas maestras.

Ahora, en cambio, la Cámara de Comercio (controlada por el independentismo que representa Joan Canadell) ha decidido que es ella la que quiere marcar el camino y ha colocado el hotelero e independentista light Eduard Torres de presidente.

Mientras tanto, la administración municipal ha recibido como un jarro de agua fría que el actual director general, Joan Torruella, haya decidido dejar el Consorcio y volver a su actividad profesional dentro del Ayuntamiento de Barcelona. Torruella es una persona muy próxima a la antigua ICV.

La Cámara de Comercio y el nuevo presidente habrían forzado esta dimisión, ya que quieren poner de director general a una persona de su confianza. A ver qué tiene a decir el Ayuntamiento, que siempre ha decidido la persona responsable. Ada Colau y el regidor de Turismo, Xavier Marcé, tendrán que encontrar una solución si no quieren ver de gerente a una persona que no esté en la línea del equipo de gobierno.