La política publicitaria en los medios de comunicación que ha desplegado el Ayuntamiento de Barcelona durante el mandato de la alcaldesa Ada Colau entra en contradicción frontal con el documento elaborado por un grupo de trabajo de periodistas afines al proyecto de BComú en vigilias del actual ciclo electoral. Este documento –que marca el programa de política comunicativa de los Comunes- propugna que hay que “reequilibrar la publicidad institucional del Ayuntamiento entre los grandes y los pequeños medios, de acuerdo no únicamente con el modelo de clics, sino también con la rentabilidad social de los medios”.

Según este grupo de trabajo, hay que “fomentar los medios sin ánimo de lucro y favorecer el emprendimiento, el cooperativismo y la pequeña empresa, mediante ayudas a la iniciativa privada, con criterios de ecuanimidad, transparencia y fomento de la pluralidad y diversidad informativas”. Estas propuestas chocan con la realidad de lo que ha sido la política publicitaria y comunicativa ejecutada por el Ayuntamiento de Barcelona en los últimos cuatro años.

Como ha explicado EL TRIANGLE, a partir de los datos publicados en el Portal de la Transparencia del Ayuntamiento, el equipo municipal de BComú ha invertido, entre los años 2015 y 2018, un total de 54,4 millones de euros en publicidad en los medios de comunicación. Más del 50% de este presupuesto se ha destinado a llenar los bolsillos de los editores Javier de Godó (La Vanguardia) y Antonio Asensio (El Periódico), reforzando el duopolio mediático de Barcelona. El diario Ara, presidido por el empresario Ferran Rodés, también ha estado especialmente favorecido.

Los digitales independentistas (El Nacional, Vilaweb, NacióDigital y El Món) han merecido un gran trato de favor del Ayuntamiento de Ada Colau. En cambio, los medios de izquierdas solo han recibido las migajas de este gran pastel. En este sentido, el documento de los periodistas próximos a BComú es una explícita censura a la política de apoyo publicitario desplegada por la alcaldesa Ada Colau, que es prácticamente idéntica a la de su antecesor en el cargo, Xavier Trias.