Santiago Espot, conocido indepe de la línea dura y presidente de la entidad Catalunya Acció, ha piado en Twitter sobre los menores no acompañados tutelados por la Generalitat: "Todos han insinuado que España los envía aquí (incluido el consejero Buch). Nadie se atreve a decir la verdad: envían chicos potencialmente delincuentes para generar la degradación y el conflicto en Cataluña. Política de colonización. Y aquí, en la inopia".

La afirmación sobre el envío de menores, no muy distante de la que hizo Dolors Bassa cuando era consejera, nutre el relato de una supuesta "política de colonización" que, públicamente, sólo sostienen determinados indepes intransigentes. Uno de ellos es la regidora ultranacionalista de Ripoll Sílvia Orriols (FNC), con quien Espot se encontró la semana pasada y habló de "futuras colaboraciones".

Otro, también cercano a las ideas de Orriols, es el columnista de El Nacional Enric Vila, que ha dicho que el franquismo envió gente de otros territorios de España como colonos para diluir la identidad catalana, un relato que ha quedado desnudado en un reciente artículo publicado en el Catalunya Plural por el arqueólogo y licenciado en historia Roger Molinas, titulado "Desmontando el mito de los colonos franquistas".

Por otro lado, el follón mediático generado por la serie de artículos de Público sobre el CNI y Abdelbaki es Satty, el cerebro de la célula terrorista que atentó en Cataluña en 2017, se ha encogido no sólo por el paso del tiempo y por las críticas de varios periodistas -en general, de fuera de Cataluña-, argumentadas a partir de principios profesionales y del contenido literal de los textos.

Mientras dos mossos como Roger Herèdia y Albert Donaire, varios políticos como la exdiputada Mireia Boya, y unos cuantos medios y opinadores -generalmente procesistas- responsabilizaron de manera más o menos directa al Estado y al CNI de connivencia (cuando no de instigación), la directora de Público, Ana Pardo de Vera, consideró en TV3 que es "un disparate decir que el CNI organizó los atentados". Eso sí, en una encuesta de El Nacional, destacado diario digital favorable al proceso, donde han votado más de 13.000 usuarios, un 95% ha respondido que cree que el CNI está implicado en los atentados.

El consejero de Interior, Miquel Buch, por su parte, ha evitado alinearse con el presidente Quim Torra sobre la cuestión al declarar que lo sensato es que, al haber investigaciones judiciales en marcha, "no me pronuncie". El titular de Asuntos Exteriores, Alfred Bosch, que quiere reunirse con los cónsules de los países con víctimas del 17-A para hablar de las informaciones de Público, en cambio, ha deshinchado otro de los últimos agravios esgrimidos últimamente por el soberanismo: el supuesto caso de espionaje que se atribuye al ministerio de Asuntos Exteriores, en particular a Josep Borrell, contra las delegaciones de la Generalitat. Bosch, de hecho, ha dicho que fue "un seguimiento cuidadoso", no un espionaje.