El exconsejero de Cultura catalán Lluís Puig, residente en Bélgica para evitar la acción de la justicia española, ha sido noticia los últimos días por su visita a Perpiñán. Pero, además, ha emitido una crítica al aspirante a la alcaldía de Barcelona Manuel Valls.

Desde Twitter, Puig ha cargado contra el candidato que impulsa Ciudadanos porque se había quejado públicamente de que el discurso del ganador del premio Josep Pla se refiriera a los "presos políticos". El exconsejero, en concreto, ha piado que "si no soporta la libertad de expresión, que se vaya a casa y calle".

Más allá de la paradoja de reprochar a Valls falta de respecto a la libertad de expresión mientras le dice que calle, el pasado mes de mayo Puig puso de manifiesto su particular visión de la libertad de expresión cuando consideró que "cuando en el Parlamento se canta el himno lo que tendrían que hacer es cantarlo todos". Era una alusión a los representantes de Ciudadanos, de los que dijo que lo habían ofendido por no haberlo cantado. Consideraba que no cantar Els Segadors es "una ofensa muy grave" y que los diputados del partido naranja habían insultado a los símbolos de los catalanes".

En cambio, en la misma entrevista, concedida al programa Més 324, señaló que Quim Torra podía ir "con la cabeza muy alta" en relación a sus escritos y lo defendía diciendo que se habían manipulado frases "fuera de contexto" de los artículos y tuits más polémicos del presidente de la Generalitat.