En la red de Twitter se está animando la convocatoria a llenar Cataluña con una nueva campaña de lazos. Pero en esta ocasión no son los conocidos lazos amarillos, que recuerdan y reivindican la libertad de los políticos independentistas presos. Ahora se trata de lazos de color azul que llevan incorporada la frase: “Que hable Pujol”.

Esta apelación hace referencia a las advertencias/amenazas formuladas por el ex presidente de la Generalitat durante su comparecencia en la comisión de investigación del Parlamento, en 2014, cuando alertó que si “se corta la rama del árbol” después “caerán todos los nidos”. Supuestamente, Jordi Pujol sería conocedor de importantísimos secretos de los grandes poderes fácticos del Estado español que, si los hiciera públicos, provocarían una desestabilización colosal en la vida política española.

El procesismo pasa por horas muy bajas y no encuentra una salida viable y consensuada para lograr la anhelada independencia. En este contexto, la posibilidad que Jordi Pujol salga a escena y tire una “bomba nuclear” que destruya los cimientos del Estado español se ha convertido en un “sueño húmedo” que da esperanzas a la exasperada parroquia secesionista, en especial a la facción más hiperventilada.

Por eso, a través de las redes sociales se promueve la campaña “Que hable Pujol”, con la proliferación de lazos azules en los espacios públicos. En más de una ocasión, Jordi Pujol ha quitado hierro a sus advertencias formuladas en el Parlamento el 26 de septiembre del 2014 y ha dicho que, en realidad, él no guarda informaciones “atómicas” que puedan hacer caer “todos los nidos” de España.