Albert Batalla, alcalde de La Seu d'Urgell hasta junio, ha perdido la confianza de los suyos y también ha sido destituido como secretario general de la Associació Catalana de Municipis (ACM). La exconsejera Joana Ortega es quien ha asumido el cargo. La ACM es la entidad que agrupa los municipios tradicionalmente gobernados por Convergència.

Batalla se significó el 26 de octubre de 2017 cuando aseguró en las redes sociales que si Carles Puigdemont convocaba elecciones, y no la independencia, se daba de baja del partido y dimitía como diputado.

Después de que Puigdemont no convocara elecciones, Batalla cayó en desgracia en su propio partido y no fue escogido por el propio Puigdemont para ir en las listas electorales de JxCat en diciembre de 2017.

Además, este mes de mayo ha sido relevado como cabeza de cartel de JxCat en la Seu d'Urgell por Jordi Fàbrega. Batalla era diputado desde 2003 y alcalde La Sede desde 2008, cuando sustituyó a Jordi Ausàs.

No obstante, Batalla encontró refugio en la ACM como secretario general. Ahora, con la llegada del nuevo presidente, Lluís Soler, el alcalde de Deltebre, han vuelto a cambiar las cosas y este ha preferido el perfil de Joana Ortega, que fue vicepresidenta de la Generalitat con Artur Mas.

La sustituta de Batalla también tiene una dilatada carrera política, pero en la desaparecida UDC como persona de confianza de Josep Antoni Duran Lleida. Fue concejala en Barcelona (1996-2007), diputada en el Parlamento catalán (2006-2015) y consejera y vicepresidenta del Gobierno (2010-2015). Finalmente, fue inhabilitada para ocupar cargo público por su papel en la consulta del 9-N, al igual que Artur Mas, Francesc Homs e Irene Rigau.