Pere Soler i Campins, el director de los Mossos d'Esquadra durante el 1-O -su ex-responsable político directo-, se incorpora como adjunto al jefe de gabinete de la consejera de Empresa y Conocimiento, Àngels Chacón (PDECat).

Según anuncia el Diario Oficial de la Generalitat (DOGC), Soler percibirá una retribución de "funcionario del grupo A, nivel de destino 29, jornada y horario de dedicación especial y complemento específico de 37.303,44 euros anuales" por ayudar al jefe de gabinete de Chacón, Josep-Ramon Morell Sau, en las tareas de apoyo, impulso a políticas departamentales y elaboración de informes.

Destituido como director de los Mossos por el gobierno español en el marco de la aplicación del artículo 155 de la Constitución, tuvo un aterrizaje polémico en este cargo en julio de 2017, ya que se redifundieron comentarios despectivos que había publicado en redes sociales contra rivales políticos de la vieja Convergència. También escribió que "me dais pena todos los españoles" y que "votaremos el 1-O. No lo podrán evitar".

Soler fue procesado por la presunta comisión de un delito de sedición por su responsabilidad política en la actuación de los Mossos durante el 1-O, junto con el mayor de los Mossos Josep Lluís Trapero, la intendente Teresa Laplana y el ex-número dos del ex-consejero Joaquim Forn, Cèsar Puig.

Este ex-regidor convergente de Terrassa ya había sido alto cargo de la Generalitat antes de dirigir a los Mossos. De 2013 a 2016 fue director general de Servicios Penitenciarios de la Generalitat bajo la autoridad de la consejería de Justicia que encabezaba un hombre fuerte de la vieja Convergencia como Germà Gordó. Contando su nueva responsabilidad, durante los últimos tres años suma tres etapas como alto cargo en tres consejerías diferentes con los tres últimos presidentes de la Generalitat.