La gestión del gobierno español sobre la crisis del coronavirus, diana de la oposición y de varios gobiernos autonómicos, recibe buena parte de las críticas más extremas de parte del sector más hiperventilado del procesismo.

Cristina de Haro, una partidaria de Carles Puigdemont y militante de la Crida Nacional por la República que participó en la promoción de este partido y que es conocida en Twitter por la cuenta @gallifantes, considera que "nos están matando" y que "para salvar Madrid nos sacrificarán a todos". Cree que si Cataluña fuera independiente "morirían menos catalanes" (Núria de Gispert ha retuiteado este comentario) y ha pedido al presidente de la Generalitat, Quim Torra, que se enfrente "al Estado que nos está matando".

Otro activista y tuitero puigdemontista, Mark Serra, parece ser del mismo parecer. Asegura que "han pasado de secuestrarnos a matarnos" y que el gobierno español "dejó infectar a ciudadanos inocentes por la simple razón de ser catalanes". El rapero Pablo Hasél, por su parte, denuncia una "gestión criminal" por parte del gobierno español.

Neus Matamala, hija del empresario gerundense y senador Jami Matamala (amigo y acompañante de Puigdemont en sus viajes por Europa), ha acusado a la diputada Eva Granados de tener "las manos manchadas de sangre", después de que la socialista criticara la intervención de Torra en la BBC.

"Merecéis un Núremberg. Y yo atestiguaré en contra vuestra si no me habéis matado antes, malparidos", dice de socialistas y comunes Jordi Galves, columnista de El Nacional y La República , que ha respondido al también columnista Juan Soto Ivars: "¿La historia la pensáis escribir vosotros, los genocidas serbios?".

Bernat Casanovas, que ocupó el 32º lugar de la lista que encabezó Jordi Graupera en las elecciones a la alcaldía de Barcelona, ha piado que el coronavirus "ya ha matado a más personas de las que mataron los asesinos de ETA en toda su historia. Hay que poner perspectiva a la cantidad de muertos que las políticas de Pedro Sánchez". Y tanto al gobierno español como a la diputada socialista Eva Granados, al exdiputado de los comunes Joan Coscubiela, a la alcaldesa de Barcelona Ada Colau y al regidor de Barcelona Manuel Valls les dedicado la misma respuesta: "asesinos". "¡Nos estáis matando desde el Gobierno! Asesinos! ¡Tomadlas medidas que pide Quim Torra", exige.