El ex presidente Carles Puigdemont ha anunciado que el próximo 25 de julio nacerá su nuevo partido político, que todavía no tiene nombre, puesto que la marca de Junts x Catalunya es propiedad del PDECat. Podría esperar a ver qué pasa en el consejo nacional del PDECat convocado para el día siguiente, día 26, y qué decisiones adopta, pero el ahora eurodiputado ha decidido romper las negociaciones con su partido y echarse al monte.

La fecha del 25 de julio es emblemática en la historia reciente de Cataluña. El 25 de julio del año 2014, Jordi Pujol hizo público un comunicado donde confesaba que tenía dinero escondido en el extranjero. El ex presidente de la Generalitat pensó que con aquella explicación sobre la herencia de su padre Florenci cerraría la polémica mediática, judicial y política sobre la fortuna de su familia y las maneras poco ortodoxas de obtenerla.

Al contrario. Este comunicado levantó una enorme oleada de indignación y provocó que Jordi Pujol, defraudador fiscal confeso, cayera en el ostracismo y el desprecio público absoluto. Además, esta declaración abrió las puertas para que la Audiencia Nacional ampliara la investigación judicial, que inicialmente estaba focalizada en Jordi Pujol Jr., a toda la familia del ex presidente.

La confesión de aquel 25 de julio significó la muerte política del pujolismo y el principio del fin de CDC, partido en el cual militaba Carles Puigdemont desde el año 1983. Por eso, el hecho que la fundación del nuevo partido puigdemontista sea, precisamente, un 25 de julio juega con la resonancia simbólica de esta fecha: si el pujolismo murió el 25 de julio del 2014, el puigdemontismo, que también se articula como un movimiento alrededor de un dirigente caudillista, recoge esta herencia y nace (renace) el 25 de julio del 2020, seis años más tarde, dando a entender que es la reencarnación del anciano fundador de Convergència, hoy caído en desgracia.

Por cierto, San Jaime, que es la fiesta que se celebra el 25 de julio, es el patrón de España.