Miquel Casals. Albert Soler lo explica en un post de facebook a pesar de que no lo menciona por su nombre. Se refiere como "un tio que no ha trabajado nunca jamás porque se dedica a vivir de las propiedades que su familia tiene dispersadas por todo el barrio viejo de Girona, con decenas -he dicho decenas, sí- de viviendas alquiladas".

El periodista del Diari de Girona acababa de entrevistar al colega Àngel Casas en una terraza gerundense y cuando estaban despidiéndose, Casals se los cruzó y gritó "¡Soler! ¡Eres un desgraciado!". Soler le contestó: "¡Y tú también! ¡Y de los gordos!". En el post explica que "El pobre Àngel Casas y la jefa de prensa de su editorial todavía flipan. Incluso me han preguntado si lo que han vivido iba en serio o era una broma privada". "Qué guapa es Girona", acaba su escrito.

Miquel Casals pertenece al círculo íntimo de Carles Puigdemont. Fue uno de los asistentes a la celebración de fin de año del ex-presidente en Bruselas pocas semanas después de marchar de Catalunya para evitar ser detenido por el proceso judicial vinculado al referéndum del 1 de octubre y la proclamación de independencia. Los dos son independentistas de toda la vida si bien Casals militó en Terra Lliure y ERC antes de recalar en el PDeCAT de Puigdemont. Fue condenado a dos años de prisión por colaboración con banda terrorista y tenencia ilícita de armas, pero sólo estuvo unos días entre rejas. "Tenemos que batasunitzar Catalunya", le propuso a Puigdemont en sus tiempos de juventud. Ahora insulta periodistas que no son adictos al régimen.