Jordi Ballart, el alcalde de Terrassa, apoyó públicamente la opción que encabezaba Íñigo Errejón en las pasadas elecciones generales del 10-N, Más País. El líder de esta formación incluso visitó la ciudad del Vallès durante la campaña electoral, donde se fotografió junto al alcalde. Fue un encuentro de escindidos: Jordi Ballart, que abandonó el PSC para fundar el partido Tot per Terrassa, e Íñigo Errejón, que rompió con Pablo Iglesias y marchó de Unidas Podemos para crear Más País.

En las elecciones municipales del pasado 26 de mayo, la lista encabezada por Jordi Ballart obtuvo 27.970 votos y 10 concejales, resultado que le dio la alcaldía. En cambio, en las elecciones generales de este pasado 10-N, el partido que patrocinaba Jordi Ballart, Más País, solo ha sacado 2.120 votos en la ciudad egarense. Además, ha tenido que comprobar cómo su antiguo partido, el PSC, ha ganado estas elecciones en Terrassa, con el 22,6% de los votos, frente al minúsculo 1,89% de Más País.

Y es que la imagen pública de Jordi Ballart –que predica la transparencia y el buen gobierno- ha quedado muy tocada después del escándalo protagonizado en la Diputación de Barcelona. Su partido, Tot per Terrassa, tiene una representante en la corporación provincial, con derecho a disponer de un asesor político muy bien remunerado. Pues bien, para ocupar este cargo de asesor político –con una retribución de unos 5.000 euros brutos mensuales- ha sido designado Ignasi Sagalés, la pareja sentimental de Jordi Ballart, con quien comparte tres hijos adoptados. Un caso de nepotismo de manual que ha dañado la trayectoria pública del alcalde de Terrassa y que lo ha pagado electoralmente –sin ser consciente de ello- el partido de Íñigo Errejón.