Lo que se había promovido desde el Consell per la República como un acto de unidad a favor de la República catalana con Carles Puigdemont como gran reclamo no disimuló, ni mucho menos, las fricciones entre los promotores del procés, sino que evidenció las tensiones latentes.

La CUP considera que se trató de un acto partidista, pero uno de sus integrantes, el partido Poble Lliure, que a la vez forma parte del Consell per la República, no está de acuerdo. Pero, sobre todo, la estrategia política de ERC y la mesa de diálogo con el gobierno de España recibieron el rechazo de muchos asistentes, entre los cuales destacó la exconsejera Clara Ponsatí con un discurso particularmente hostil. Este enfrentamiento entre estrategias, que el puigdemontismo disputaba con ventaja como eje del encuentro, tuvo un claro ganador este fin de semana.

El mal ambiente entre ERC-JxCat, paralelamente, tuvo otros ecos que han emergido en Twitter. Gregori Martínez Palomé, regidor de ERC en Tossa de Mar, señaló que la opinadora estrella de TV3 Pilar Rahola había "hecho coñita todo el rato" durante la intervención de Oriol Junqueras: "Yo estaba justo delante de ella. Cuando ha acabado, me he girado y le he dicho que es una IMPRESENTABLE".

Rahola lo ha acusado de mentir: "He hecho un único comentario critico en privado a mi pareja y nada más. Entiendo que esté quemado por la gran pitada que ha sufrido el discurso a favor de la mesa de diálogo de Junqueras, pero no me cargue su frustración. Y, por cierto, feo manipular conversaciones privadas".

"El momento en que yo me he girado ha sido cuando usted ha hecho el comentario en voz alta riéndose de lo que decía Junqueras en el vídeo y preguntando si quería la República para el año 3.000. Muy feo hacer coñita sobre esto con alguien que se encuentra privado de libertad", ha respondido el regidor.

Y Rahola ha replicado indicando que era un comentario "crítico" y no una "coñita". "Solo faltaría no poder criticar a Junqueras como político. Ustedes no paran de criticar a Puigdemont, que también lleva dos años de represión", se ha justificado la opinadora.

"Los comentarios privados no es dicen en voz alta para que todo el mundo se ría con usted. Me ha parecido mucho más una falta de respecto a una persona privada de libertad que tiene que enviar el vídeo, porque no puede estar presente en persona en el acto, que una crítica a la estrategia de ERC", le ha reprochado Palomé.

Además, el militante de las juventudes de ERC Joan Mangues ha borrado un tuit con el que había cargado contra Puigdemont pisando una línea roja de los indepes: criticar a partir de la comparación entre presos y exiliados. "La historia escribirá la verdad de cómo unos lo dieron todo por el país y los otros se hacían fotos", expresaba en un mensaje por el que ha pedido disculpas. Mangues, en este contexto, se las ha tenido con dos de los mediáticos puigdemontistas más abrasivos, el politólogo Ramon Cotarelo y el columnista Jordi Galves.

Por otro lado, ni siquiera la consideración de los perpiñaneses como catalanes, que se intuía aceptada por todos los asistentes, restó ajena a los ataques verbales, según ha denunciado en las redes una de las figuras independentistas más conocidas al otro lado de la frontera, Aleix Renyé: "Mi hija, voluntaria, controlando la salida de emergencia del acto de Perpiñán. Impidiendo que el gentío entrara por allá y haciendo respetar normas de seguridad. Insultada por «independentistas»: «¡Francesa de mierda!» Su respuesta: «Sin Cataluña del Norte no hay Cataluña»".