La forma ridícula en que el ex-presidente del FC Barcelona, ​​Joan Laporta, sigue intentando sostenerse en la actualidad azulgrana ha dejado escrito otro capítulo agónico con una salida de tono a las pocas horas de la eliminación del primer equipo en las semifinales de la Champions.

Lo ha hecho enviando a las redes sociales un twitter que dice: "¿La directiva no quería convocar elecciones este verano? Pues que lo haga. Estoy dispuesto a presentarme y quien quiera recuperar el modelo de club para volver a conseguir la gloria para hacer historia, si lo quiere, me podrá votar".

Aunque parte de la prensa sigue haciendo seguidismo de su pesca de arrastre entre la masa social barcelonista y ha pretendido darle al mensaje un tono trascendente, bien es verdad que ha cometido varios errores, el primer demostrativo de su absoluto desconocimiento de los estatutos del FC Barcelona, puesto que la directiva no posee la facultad de convocar elecciones. No está entre sus atribuciones.

Y esto con independencia de que nadie de la junta directiva de Josep Maria Bartomeu haya sugerido dimitir en pleno, lo que sería el único supuesto capaz de desencadenar un proceso electoral a través una junta gestora que dispondría de tres meses para convocarlas. Laporta, pues, no sabe ni lo que se dice en este sentido.

Por otro lado, no han faltado socios que, ante la amenaza de presentarse de nuevo a las elecciones como lo hizo en 2015, le han mandado un mensaje de advertencia y de recordatorio en el sentido de que haría bien en no presumir de su capacidad de gestión después haber liderado la desaparición del Reus junto con Joan Oliver, Xavier Sala Martín y Rafael Yuste, su equipo de confianza que ya había arruinado el Barça en 2010 dejando atràs unas pérdidas de 84 millones de euros.

Sobra decir que la solvencia económica personal del ex-presidente, por más que hizo buenos negocios desde el palco del Camp Nou entre 2003 y 2010, no le llega para plantearse ni remotamente la posibilidad de avalar como candidato de los más de 130 millones de euros requeridos.