El estreno, este domingo, en TV3 del programa No pot ser! que presenta Jordi Basté ha reavivado las quejas en la redacción de la televisión que dirige Vicent Sanchis. Muchos trabajadores de la casa, especialmente las figuras se consideran desaprovechados y ven con frustración como se contrata periodistas de otros medios para presentar programas que podrían hacer ellos perfectamente.

No son pocos los periodistas de TV3 que están aburridos o infrautilitzados que se han quejado abiertamente al director de la televisión autonómica de su situación y del agravio que supone que se encargue programas a presentadores de fuera de la casa. En el caso de No pot ser! el papel de los trabajadores de TV3 es bastante secundario, a pesar de que el programa consta como una coproducción entre la televisión pública y Lavínia Audiovisual. La directora del programa es Rosa Olucha, que tampoco es de plantilla de TV3. La dirección ejecutiva sí que ha correspondido a un trabajador de la televisión pública: Cristian Trepat.

Los periodistas que se sienten arrinconados en TV3 creen que los presentadores 'estrella' fichados para hacer estos programas no aportan nada que no puedan hacer ellos. Esta queja va dirigida al programa de Jordi Basté y también a los 13 capítulos del programa Katalonski encargados a la productora de Josep Cuní, Broadcaster.

La única razón que, indirectamente, se ha hecho llegar a los trabajadores crítics de TV3, para justificar los contratos a Basté o Cuní, es que con ellos consiguen que no denuncien desde los medios donde trabajan el sectarismo independentista que ha impuesto Vicent Sanchis desde que la dirige. En el portal de transparencia de la Corporación Catalana de Medios Audiovisuales no consta el coste del contrato a Lavinia Audiovisual por coproducir este programa.