Antoni Vives fue la mano derecha de Xavier Trias en la alcaldía de Barcelona y máximo responsable del urbanismo en la capital catalana. Investigado por la trama del 3% de Convergència, acabó dejando el acta de concejal. Creó la consultora City Transformation Agency junto a la arquitecta Maria Sisternas, una de sus colaboradoras en el Ayuntamiento.

Esta empresa, domiciliada en la calle Ramon Miquel i Planas del distrito de Sarrà-Sant Gervasi de Barcelona, ofrece a sus clientes "internacionales" los "servicios técnicos de arquitectura y planeamiento urbano".

En la web corporativa se señala los diversos países (desde Alaska hasta Irán, por ejemplo) donde estaría desarrollando su trabajo. Todo parece indicar que, a estas alturas, Vives ha recibido el ofrecimiento de hacer una nueva ciudad tecnológica en uno de los estados de la Península Arábiga.

El petróleo dejará en 50 años de ser la principal fuente de riqueza y los jeques ya están preparándose para tener una ciudad pensada para atraer las nuevas tecnologías. Por eso hace falta un planeamiento urbanístico. Vives, con su empresa, ha sido el elegido. Con él, están viviendo allí algunos de sus más próximos colaboradores.

Tanto Vives como Sisternas colaboran en las páginas de opinión del diario Ara.