El presidente catalán, Quim Torra, se queja en público de que no habla con el presidente español, Pedro Sánchez. Pero, como mínimo, desde la proclamación del estado de alarma por la Covid-19 el 14 de marzo, Sánchez y Torra han hablado, que se sepa, en diez ocasiones.

En cambio, la oposición en el Parlamento de Cataluña se queja de que Torra no se ha reunido ni una vez con los líderes de los partidos catalanes, ni mediante el formato multilateral que usa Sánchez ni tampoco de forma bilateral.

El pasado 24 de abril, Torra anunció en el Parlamento de Cataluña la creación de una amplia comisión que tenía que trabajar por la reconstrucción de Cataluña después de la pandemia. Por eso, consideró importante que, además de los partidos políticos, asistieran representantes de los agentes sociales y otras entidades culturales.

Un mes después, Torra no se ha dirigido a nadie, a diferencia de los responsables de otras administraciones. Incluso partidos como el PSC, En Comú-Podem y Ciudadanos le han dirigido sus propuestas, del mismo modo que ya lo han hechos los principales sindicatos, CCOO y UGT, y las patronales más significativas, Fomento y Pimec.

En cambio, Torra se queja de que sus exigencias no están siendo tenidas en cuenta, lo que incluso ha provocado que la CUP le haya exigido menos discursos y más hechos.