Prolifera el fuego amigo sobre ERC ahora que entre este partido y JxCat no disimulan mucho las hostilidades. Pero algunas figuras públicas con influencia entre los independentistas han puesto en el punto de mira específicamente al líder del partido, Oriol Junqueras, su marca -el junquerismo-, y sus decisiones: singularmente, preferir comparecer en el Tribunal Supremo en vez de marcharse al extranjero y efectuar un giro político hasta rechazar el unilateralismo.

Uno de los que le toca recibir es Sergi Sol, quien fue jefe de gabinete de Junqueras y, en cierto modo, lo representa. En el Tot es mou de TV3 ha coincidido con uno de los látigos mediáticos del giro de ERC, el filósofo Bernat Dedéu. Además de reprocharle "tanto cinismo y tanta cara dura", como otros opinadores cercanos a Jordi Graupera denuncia un "chantaje emocional", pero su caso no destaca tanto como el de otro tertuliano del programa, el politólogo madrileño establecido en Cataluña Ramón Cotarelo, que fue candidato simbólico de ERC.

En el pasado en la órbita cupaire y en un lugar testimonial de la lista de ERC encabezada por Junqueras en 2017, Cotarelo es actualmente un puigdemontista que acusa a Sol de hacer listas negras que lo apartan de los medios públicos catalanes -donde han coincidido recientemente los dos, en cualquier caso-. De Junqueras dice ahora que "es el peor y más hipócrita enemigo de la independencia", entre otros piropos, y describe ERC como "un puñado de enchufados que quieren hegemonitzar el país".

El junquerismo también cuenta con el rechazo de uno de los fundadores de Terra Lliure, Fredi Bentanachs, que fue recibido en Waterloo por Puigdemont este verano. En Unilateral.cat ha publicado que la "miserable actitud de ERC en el debate de investidura, implorando al enemigo un perdón inexistente, un pacto imposible, ha puesto a cuerpo descubierto la verdadera razón del junquerismo, hundir la CNR [la Crida Nacional per la República] y con ella, al presidente Puigdemont, auténtico escollo del arribismo del IBEX-35 y del gobierno español". En Twitter, Bentanachs ha tildado de "tóxico" a Sergi Sol antes de afirmar que "los junqueristas estáis acabados, fracasados". Sol había atribuido la toxicidad a JxCat.

También se ha sumado a las críticas el sociólogo puertorriqueño Ramón Grosfoguel, profesor asociado de la Universidad de Berkeley y últimamente conferenciante de la ANC, que tuvo una sonada aparición en el Preguntes freqüents (TV3) del último fin de semana. Además de considerar al PSOE un partido fascista, ha afirmado en una entrevista en Vilaweb que el junquerismo "es rendición" y una nueva versión del pujolismo. "Hay una psicología de la derrota a la que yo llamo junquerismo", ha indicado. Según él, "ahora mismo tienes un pueblo esperando a salir a la calle", pero "el junquerismo que atraviesa todos los partidos, lo frena. Y este es el problema principal".

Mientras tanto, la discrepancia entre los partidarios de Junqueras y los detractores, que hace tiempo que lo tratan de botifler (traidor), sigue echando humo en las redes.