Ferran Jolis, uno de los miembros de los llamados Equipos de Respuesta Táctica (ERT) encarcelados por terrorismo, admitió ante el juez que uno de los objetivos del grupo era que el presidente de la Generalitat, Quim Torra, "se quedara encerrado" en el Parlamento catalán "el día D", o sea el día en que se conociera la sentencia del 'procés'.

También admitió que la misión era que el encierro se mantuviera durante una semana, tiempo suficiente para proclamar la República y evitar detenciones. Así consta en el sumario de la Audiencia Nacional sobre el ala más radical de los CDR, en el cual aparecen alusiones a Torra pero también al expresidente Carles Puigdemont, a quienes vinculan con el operativo.

La Guardia Civil también señala en uno de sus informes de la existencia de un "plan de conspiración contra las instituciones políticas del Estado en Cataluña". Este consistía en "el asalto y posterior ocupación de una manera ilegal del Parlamento" para blindar y evitar que se pudiera acceder desde el exterior.

Jolis reconoció ante el magistrado la existencia de esta iniciativa y que él, como experto informático, tenía que hacerse cargo de establecer una comunicación "segura e indetectable".

Según ha dicho, el encargo sobre la ocupación del Parlamento "vendía de parte de presidencia". "La intención", explicó en su declaración, era que Torra, con nombre en clave Gandalf, se quedara encerrado también a partir del día D". Los CDR también tenían nombre en clave para el expresidente Carles Puigdemont, a quien denominaban Lisa.