El presidente catalán, Quim Torra, ha cargado contra la Junta Electoral Central (JEC) en la rueda de prensa que ha ofrecido en el Palacio de la Generalitat después de haber declarado como investigado por desobediencia y prevaricación por una presunta desatención de la orden de retirar lazos amarillos y estelades de edificios públicos en periodo electoral. Torra ha asegurado que ante el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) ha dicho lo que quería decir: que "no se puede obedecer una orden injusta e ilegal que conculca derechos fundamentales".

Según el presidente de la Generalitat, la acusación de la Fiscalía contra él se basa en instrucciones de la JEC que considera "inaplicables" y contrarias a la libertad de expresión, y ha acusado la JEC de actuar con "clara intencionalidad política", además de señalar que tiene "miembros afines a PP y Cs ", destacando las querellas presentadas contra Andrés Betancor y Carlos Vidal por presunta prevaricación al "querer excluir" a Carles Puigdemont y Toni Comín de las listas electorales.

Además, sostiene que es "nulo de pleno derecho" el acuerdo de la JEC en que se basa la acusación contra él, ya que argumenta que la decisión era competencia de la Junta Electoral local. "Hemos pasado de «la Fiscalía te lo afina, a la JEC te lo afina", ha sintetizado en castellano.

"Quieren hacer ver que es un problema mío", ha señalado al presentar su caso como el último de una lista de precedentes que ha atribuido a la "mala fe" de algunas instituciones estatales, "la carencia de rigor jurídico", y la intención de "atemorizar" y de evitar que triunfe "la libertad" y "la voluntad del pueblo de Cataluña".