El mayor de los Mossos d'Esquadra, Josep Lluís Trapero, ha explicado este lunes en la Audiencia Nacional que ordenó investigar algunos agentes de la policía catalana por no impedir el referéndum del 1-O.

En el extenso interrogatorio del fiscal Miguel Ángel Carballo, Trapero ha admitido "algunas" actitudes de "pasividad" durante el 1-O y ha asegurado que el mismo día por la mañana ordenó retirar dos agentes de la calle por su actuación. Dos días después, el 3 de octubre, el mayor ha explicado que instó el comisario Ferran López a abrir "informaciones reservadas" por si algún agente "se había saltado las normas dictadas por la cúpula de los Mossos". "Cuando me enseñaron los vídeos con determinadas actuaciones de los agentes, pedí que se incorporaran en las investigaciones", ha afirmado Trapero.

El mayor ha negado categóricamente que se hicieran "seguimientos" a otros cuerpos policiales del Estado, ni el día 1 de octubre ni tampoco los días previos. "Cómo tantas otras cosas que aparecen en esta causa son fruto de la confusión", ha dicho el mayor, que ha enmarcado la presencia de coches de paisano ante cuarteles o comisarías de la policía española en la protección ante posibles concentraciones independentistas.

"No queríamos saber donde se ubicaban las unidades de la policía nacional o la Guardia Civil", ha explicado, y ha dicho que el 1-O los Mossos quisieron saber donde actuaba la policía española "para no ir ellos también". "No queríamos espiar nadie", ha insistido el mayor.

Poco antes de las siete de la tarde, la juez ha suspendido el juicio hasta mañana a las 10 de la mañana, que se retomará el interrogatorio al mayor Trapero.