El mayor de los Mossos d'Esquadra, Josep Lluís Trapero, ha afirmado que Jordi Jané, quién fue el primer consejero de Interior en el ejecutivo de Carles Puigdemont, se fue del cargo "por la deriva política" que tomaba el gobierno catalán según le había dicho el mismo Jané personalmente.

Josep Lluís Trapero ha afirmado, ante la renuncia de Jané, que "supongo que no quería correr un riesgo, estaba incómodo". Trapero ha hecho estas afirmaciones en su declaración ante el Tribunal Supremo en calidad de testigo en el juicio a los líderes del proceso independentista.

Sobre quien sustituyó a Jané al frente de Interior, Joaquim Forn, que está siendo juzgado en el Supremo, Trapero ha afirmado que "yo informaba el consejero de las órdenes de Fiscalía" y que "el señor Forn sabía que su acción política iba por un camino, y la actuación de los Mossos siempre fue la de cumplir con la ley".

En este contexto, el mayor Trapero ha afirmado que "no es cierto que se modificaran 11.000 actas" de la actuación de los Mossos durante el 1-O, añadiendo que "las originales están depositadas en el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña".

Trapero ha dicho que los Mossos cerraron hasta 134 centros de votación durante la jornada de la consulta y que otros 250 centros no llegaron a abrir. También ha puesto de relieve las 104 actuaciones de la ARRO (Área Regional de Recursos Operativos de los Mossos) para convencer que los ciudadanos concentrados salieran de los centros o poniéndose ante las puertas para evitar las votaciones.

El mayor Trapero ha incidido en el hecho que las instrucciones de la Fiscalía para evitar la celebración de la consulta independentista eran diferentes de las de la magistrada. Y ha destacado que "para cumplir la instrucción de establecer un perímetro de 100 metros alrededor de las escuelas necesitábamos 40.000 efectivos" asegurando que "no los teníamos".