Manuel Marchena, el presidente de la sala del Tribunal Supremo que juzga a los dirigentes independentistas, convocó una reunión con los abogados defensores y los fiscales después de la última sesión del juicio con el objetivo de destensar las sesiones.

La última se caracterizó precisamente por su tensión y Marchena pretende suavizar el tono del resto del juicio, cuyas vistas empezaron el pasado 12 de febrero.

Para lograrlo, al concluir de la última sesión, pidió a los letrados y fiscales que se mantuvieran en la sala en un encuentro de carácter informal al que también asistieron todos los miembros del tribunal que encabeza Marchena.

Durante el encuentro, adelantó las condiciones del visionado de los vídeos: no se permitirán comentarios, pero las partes podrán tomar notas. Andreu van den Eynde, el abogado de Oriol Junqueras y Raül Romeva, lo compara con "ir al cine", publica El Nacional.

Según La Vanguardia, Marchena justifica la medida con la intención de asegurar el orden y la "igualdad de armas" de las partes. Cada parte le tendrá que entregar una lista de las piezas audiovisuales que desea que se reproduzcan.