La interlocutoria que hizo pública el pasado 30 de julio el juez José de Mata , que acusa a la familia Pujol-Ferrusola de crear una organización criminal para delinquir, recoge cuatro transferencias de divisas realizadas desde una cuenta controlada por Jordi Pujol Ferrusola en las que aparece como beneficiario William Goldberg Diamond Corporation. "William Goldberg es el dueño de la joyería William Goldberg Diamond Corporation, sita en Nueva York, a la que la familia Pujol Ferrusola realizó grandes compras", se lee en el auto del magistrado.

Las transferencias que investiga De la Mata se hicieron los días 3 de junio de 1999, 18 de octubre de 1999 y 3 y 6 de diciembre de 1999 y las cantidades correspondientes fueron de 111.000 dólares, 20.000 dólares, 349.986,80 dólares y 60.013,20 dólares. Un total, por tanto, de 541.000 dólares. Las dos transferencias del 1999 eran para comprar diamantes, según reconoce el propio Jordi Pujol Ferrusola en documentos que están incorporados a la causa.

El magistrado interpreta que detrás de estas operaciones hay la voluntad de blanquear capitales. Identifica, por ejemplo, un ingreso de 10 millones de pesetas, el 17 de marzo de 2001, y otro de cerca de 20 millones, el 25 de septiembre de 1999, en la cuenta bancaria del joyero neoyorquino. Como mínimo, De la Mata calcula que el hijo mayor de Jordi Pujol y Marta Ferrusola hizo dos ingresos en efectivo en la cuenta de Goldberg por valor de 116.375.000 pesetas y 59.666,16 euros. En una de las operaciones investigadas por De la Mata, Marta Ferrusola autorizó a su hijo para que transfiera 30.000 euros a la cuenta que William Goldberg tenía en el ABN AMRO BANK de Nueva York. Esta operación se produjo el 27 de noviembre de 2006.

De la Mata entiende que parte del dinero que fuer a parar a William Goldberg Diamond Corporation no era para comprar joyas, relojes de lujo o diamantes sino que se dedicó a otras finalidades. El juez ve coincidencias entre transferencias que hizo Jordi Pujol a esta empresa con capitales que fueron utilizados para financiar una inversión en el casino de Puerto de Rosario, en Uruguay.

El interés de Jordi Pujol Ferrusola y su esposa Mercè Gironès por las joyas y los relojes de lujo se conoció cuando denunciaron el robo en su domicilio de un reloj Audemars Piguet, valorado en unos 18.000 euros, y dos relojes de la marca Cartier, valorados en 3.870 y 4.600 euros. También denunciaron que les habían robado dos productos de la marca Bulgari, que habían adquirido durante las fiestas de Navidad de 2005. De este incidente no se hicieron ningún eco los medios de comunicación catalanes pero ponía en evidencia que al hijo mayor del matrimonio Pujol-Ferrusola también le gustaba tener relojes caros además de coleccionar coches deportivos Lamborghini, Ferrari o Porsche, colección que la Agencia Tributaria valoró en 1,6 millones de euros.