Los abogados de los acusados por el caso del 1-O han defendido ante el Tribunal Supremo que la causa se tiene que enviar al Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC). Alegan que todos los hechos que se tienen que juzgar tuvieron lugar en Cataluña y alertan que se han buscado "excusas" para mantener la causa en Madrid porque hay "intereses" que así sea.

Entre otros, apuntan que se vulneran derechos fundamentales como el derecho al juez predeterminado por la ley y el de la doble instancia, puesto que si se juzga en el Supremo, se pierde un recurso de la sentencia.

Así lo han defendido durante la vista de previo pronunciamiento, que supone la antesala del juicio del 1-O y que tiene que servir para confirmar si el Supremo es competente para juzgar el proceso.

Por su parte, el fiscal Jaime Moreno ha defendido que sea el alto tribunal, y no el TSJC, quien lleve a cabo el juicio del 1-O contra los líderes del proceso. Durante su intervención ha asegurado que la declaración de independencia que se produjo en Cataluña, fruto del referéndum proyectó su resultado, claramente, fuera de Cataluña.

Lucía Pedreño, representando de la Abogacía del Estado, ha sido la encargada de defender la posición de este organismo. Pedreño ha argumentado la competencia del Supremo para juzgar los hechos del otoño del año pasado, y ha indicado que los presuntos delitos cometidos afectan todo el "territorio nacional", y ha apelado a la "indisoluble unidad" del Estado mientras apoyaba las tesis ya expresadas previamente por la Fiscalía.