La Fiscalía considera que el delito de rebelión que imputa a nuevo de los procesados en el juicio del Supremo se está reforzando con los testigos que declaran estas semanas.

Según explica este domingo El Confidencial, los fiscales no tienen intención de rebajar el tipo delictivo, e incluso creen que el argumento de la rebelión tiene más consistencia ahora que hace cinco meses cuando presentaron el escrito de acusación. Así, la posibilidad de una reducción de la petición de pena tiene ahora menos margen que en noviembre, según apunta el diario.

Las tesis de la Fiscalía se fundamentan en la idea de una "estrategia diseñada" que se basaba en la actuación de las instituciones catalanas conjuntamente con las formaciones políticas independentistas con representación parlamentaria y con ANC y Òmnium Cultural.

En este sentido, los magistrados creen que los actores para llevar a cabo el "resultado criminal pretendido" promovieron "actuaciones tumultuarias" en la calle con miles de personas concentradas y con los Mossos d'Esquadra "obedeciendo las instrucciones".

Por estos hechos, se pide hasta 25 años de prisión para Oriol Junqueras, 17 para Carme Forcadell, Jordi Cuixart y Jordi Sànchez y 16 para Josep Rull, Jordi Turull, Raül Romeva, Joaquim Forn y Dolors Balsa. El resto de procesados, Meritxell Borràs, Santi Vila y Carles Mundó se enfrentan a condenas de siete años por malversación y desobediencia.